Cabe destacar que una correcta higiene bucal debe realizarse siempre y después de cada comida, no solo tras la ingesta de hidratos de carbono.
La caries dental es , en la actualidad, la enfermedad más frecuente de la humanidad, teniendo 32 dientes susceptibles. Además, se ha descrito que su incidencia está íntimamente relacionada con el grado de desarrollo industrial de un país, por el tipo de alimentación y en general, por el estilo de vida y la no promoción de la higiene bucal. La caries aparece con mayor frecuencia hasta los 35 años, pasada esta etapa lo habitual es la enfermedad periodontal. Ambas enfermedades son causa común de la pérdida de dientes.
Para prevenir la formación de caries y la enfermedad periodontal basta con un consumo de azúcares moderado en edades tempranas, así como una higiene bucal eficiente. No obstante , en nuestra dieta existe un gran consumo de azúcar "oculto" pues numerosos alimentos se edulcoran para así camuflar o lograr un sabor determinado. Ejemplo de ello es el Ketchup y la salsa de tomate que posee unos 24g añadidos mediante azúcar y jarabe de glucosa, razón por la que gustan tanto a los niños. De igual forma, numerosos fármacos poseen grandes cantidades de azúcar, siendo por ello por lo que los niños prefieren unas medicinas a otras. Debe preocurarse por tanto, el cepillado de dientes después de tomar ciertos medicamentos que podrían favorecer la aparición de caries por este azúcar. Como alternativa, aunque menos apetecibles para los chavales, tenemos los fármacos que no contienen sacarosa, que los podremos diferenciar por presentar una imagen identificativa como la siguiente.
Por otro lado existe un tipo de caries llamada caries por biberon, es un cuadro muy grave que producen los padres a sus bebés al ponerles alguna sustancia dulce como miel en el chupete (afortunadamente su incidencia ha disminuido).
Por todo lo anterior, debemos cuidar nuestros dientes y nuestra alimentación para el buen mantenimiento de los mismos, ya que ellos solo tiene una vida y sus vidas dependen de ti, al igual que la salud bucal de tus hijos.